Vale la pena señalar que cualquiera que sea el modelo elegido o desarrollado, es solo la herramienta que usamos para abordar el desafío.
En principio, no debemos imponer un modelo antes de tener una comprensión clara de los desafíos que deben abordarse.
El Mínimo Producto Virtual Viable (MPVV) y la Navaja de Occam son conceptos que normalmente aplicamos en nuestros proyectos para entregar valor rápidamente a nuestros clientes y colaboradores.